Explicación del tema 1
RV09001 Fundamentos del dibujo
Tema 1. El Carboncillo

1.1 Antecedentes históricos del dibujo

No se tiene una fecha precisa sobre el surgimiento del dibujo pero si sabemos que las primeras representaciones gráficas proceden del Paleolítico Superior. En esta época el hombre dibujaba sobre la roca sin importar el relieve de la superficie y de ahí nace el termino arte rupestre que viene del latín “Rupe” que significa roca y está definido precisamente  por el soporte sobre el cual se dibujaba.

Algunos antropólogos consideran que estos primeros dibujos eran de importancia religiosa pues el hombre primitivo no sólo representaba al animal que estaba dibujando sino que creía genuinamente que éste se encontraba ahí, contenido en los trazos que él mismo había dibujado. Lo cual le permitiría cazarlo más fácilmente.

Lo más probable es que nunca sepamos a ciencia cierta cuál era el sentir de aquellos primeros artistas de la historia, pero lo que sí podemos asumir es que independiente de su original sentido ritual o mágico es innegable la fascinación que ha ejercido el dibujo sobre la raza humana.

Es evidente que el hombre aprende a usar los dibujos antes que la escritura, y aprende a dominar los materiales con los que dibujaba de la misma manera como empezó a usar otras herramientas de uso vital, tales como: lazos, cuchillos, hondas o lanzas.

Empeñado en su deseo por continuar dibujando, el hombre prehistórico fue incorporando a tal menester materiales tales como:

  • Piedra
  • Hueso
  • Arcilla
  • Terracota
  • Corteza de árbol
  • Madera

Algunos siglos más tarde los egipcios usaron también el dibujo para decorar paredes e interiores de tumbas, y aunque variaron un poco los motivos a dibujar, seguían apareciendo escenas de cacerías, actuaciones musicales o incluso fiestas.

Los dibujos egipcios, a diferencia de los creados por el hombre primitivo, si describían personajes humanos aunque el colorido era bastante plano y siempre aparecían de perfil. Otro detalle propio de las figuras humanas egipcias era su carácter hierático y su composición gráfica que ofrecía una perspectiva frontal pero al mismo tiempo lateral, conteniendo dos perspectivas en un mismo dibujo, tal y como lo haría Picasso, siglos después dentro de la Corriente Cubista.

Por su parte, en occidente, los griegos añadieron al dibujo nuevos pigmentos como el blanco, el rojo y el azul. Asimismo, sus gráficas representaban la figura humana, aunque los dibujantes griegos se vieron atraídos también por imágenes geométricas y el uso del espacio, la luz y la sombra.

Los dibujos o pinturas se realizaban sobre tablas llamadas “pinax”, lo que ocasionó que se nombrara pinacotecas a los lugares donde se guardaban éstas; nomenclatura que prospera hasta nuestra época.

También los romanos lograron aportaciones al dibujo pues debido a su expansión territorial y bélica era necesario usarlo como una herramienta de trabajo más que una disciplina artística.

Los romanos usaron el dibujo como medio para planificar construcciones y fortificaciones. Empezaron a desarrollar el uso de los planos y su diseño requería de conocimientos matemáticos precisos y técnicas de dibujo refinadas. Fue entonces que aparecieron la arquitectura y el dibujo técnico.

1.2 El carboncillo utensilio atemporal

El carboncillo es quizá el instrumento de dibujo más antiguo, pues sus orígenes datan desde la prehistoria.

El hombre de las cavernas dibujaba en las paredes de las cuevas con trozos de madera quemada que al ser deslizada sobre la roca dejaba restos de tizne sobre ellas. El simple carbón se convirtió así en uno de los primeros instrumentos de trazo y la roca en el primer soporte de dibujo.

Por mucho tiempo su uso no fue tan común en las artes gráficas, hasta que durante el renacimiento fue redescubierto por los artistas de la época, quienes lo usaron por ser un medio muy sencillo y porque podía ser aplicado como técnica única o como complementaria de otras.

Además, el carboncillo era muy útil para realizar bocetos rápidos o también para hacer el trazado (encajado) de las formas en una composición que posteriormente seria cubierta y pintada con tintas al óleo. Tiziano y Tintoretto fueron dos de los grandes artistas que preferían trazar con carboncillo dibujado sobre papel blanco o azul.

Los primeros carboncillos que se manufacturaron con fines artísticos eran ramas carbonizadas de sauce o enebro, y ahora, en nuestra época se fabrican carboncillos a partir de madera de vid, pino y abeto, además del tradicional sauce cuyo trazo al dibujar es bastante rico y estable.

En nuestros días se puede encontrar el carboncillo en barra y en lápiz. En ambos casos puede conseguirse en tiendas especializadas de arte y dibujo.

En su presentación de lápiz es un utensilio muy limpio pues es como un lápiz común y corriente, sólo que en lugar de pasta de grafito contiene una mina de carbón. Mientras que en su presentación de barra no tiene capa exterior protectora por lo que puede ser más frágil y sucio, pero tiene la ventaja de que se puede trazar con cualquier cara de la barra logrando una gran variedad de grosores en el trazo.

Hoy en día también se puede optar por la opción tradicional de carboncillo presentado como una rama pequeña, que si bien no es muy práctica, sigue siendo solicitada por los artistas que aprecian el carboncillo en su forma pura.

Por su dureza, el carboncillo puede ser catalogado en tres distintas variedades: suave, medio y duro, según la intensidad de su trazo.

Para trabajar distintos efectos de difuminado se puede usar el esfumino que es un instrumento especial para trabajar el carboncillo. El mejor utensilio para esfumar el carboncillo es un trozo de lana pues con éste se obtienen acabados perfectos, y la goma de borrar adecuada para este material es la goma moldeable.

También hay que reconocer la antigua práctica de usar los dedos para crear esfumados con el carboncillo, pero es importante subrayar que hay que lavar las manos con alcohol y usar talco para evitar que el sudor de los dedos contamine nuestro dibujo al emplear esta técnica.

En resumen, podemos establecer que el carboncillo es una vieja técnica de dibujo que aún se sigue usando y en la cual destacan las siguientes cualidades:

  • Es un medio sencillo para dibujar.
  • Se puede borrar fácilmente.
  • Al dibujar con barra se obtiene una gran variedad de grosores en el trazo.
  • Puede lograr una muy amplia gama de grises al ser difuminado.
  • Se difumina con el dedo, con esfumino o hasta con migas de pan.
  • Puede compaginarse fácilmente con colores pastel.

Por otro lado, aunque tiene grandes virtudes, el carboncillo puede presentar características que hoy catalogamos como desventajas:

  • Es inestable, se mancha fácilmente.
  • Se le debe sacar punta con una lija especial.
  • Requiere de un papel poroso o texturado para mejores resultados.
  • Debe borrarse con goma moldeable.
  • Para evitar que se manche o deteriore es necesario aplicar una capa de barniz.
D.R. © Universidad TecMilenio.

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